Frustración, renuncia silenciosa y absentismo laboral

No cabe duda de que nuestro mundo empresarial viene pautado por la eficiencia y la productividad. Las empresas a menudo funcionan como máquinas diseñadas para rendir al máximo todo el tiempo. El problema viene cuando los recursos son limitados y no se puede contratar todo el personal necesario. Es entonces cuando los trabajadores se ven obligados a asumir cargas de trabajo adicionales. Y aunque es cierto que esta situación permite mantener los proyectos en marcha y sacarlos adelante, tiene un alto coste que suele quedar oculto: un aumento significativo en la frustración, la renuncia silenciosa y el absentismo laboral de sus personas.

Cuando una persona afronta constantemente una sobrecarga laboral con el esfuerzo que ello conlleva acaba afectando a su actitud, a sus ánimos y a su rendimiento laboral.

Toda máquina puede funcionar a máxima capacidad durante un periodo de tiempo. Pero cuando esta sobrecarga se prolonga, se convierte en una receta para el desastre. Como analogía cojamos cualquier coche sea de una gama normal o de alta gama, si lo pones a 200% continuamente acaba petando. Para funcionar bien con un rendimiento óptimo necesitará un mantenimiento y cuidados adecuados: cambios de aceite, ruedas…y para realizarlas se necesita parar para realizar esas puestas a punto.

Con las empresas sucede lo mismo: esas personas que, día tras día, tienen la obligación de rendir muy por encima de sus posibilidades, se agotan y se frustran, bien sea porque sacar un proyecto adelante les ha supuesto un alto desgaste, bien sea porque a pesar de todos los esfuerzos, el proyecto no ha tenido éxito.

Del mismo modo que una máquina se quemará y detendrá si se la somete a un “hiper-funcionamiento” constante, esta sobrecarga provoca un estado un estado de agotamiento físico, emocional y mental que lo llevará a estar frustrado, que renuncie silenciosamente y en el peor de los casos al absentismo laboral, ya sea por enfermedad física o mental, o simplemente por la necesidad de escapar de un entorno de trabajo insostenible.

Frustración en el entorno laboral

Todos nos hemos sentido alguna vez frustrados en el entorno laboral: un proyecto al que has dedicado mucho y no ha salido a pesar de todo tu esfuerzo, expectativas sobre oportunidades de crecimiento que nunca llegan, falta de reconocimiento por parte de superiores y compañeros, carga de trabajo excesiva, falta de recursos para realizar el trabajo de una manera efectiva…

Renuncia Silenciosa

A diferencia de la renuncia tradicional, donde la persona “quemada” presenta formalmente su dimisión, la renuncia silenciosa ocurre cuando esas personas por no tener recursos personales llegan a una gran desmotivación y deciden retirarse emocionalmente de sus roles, sin necesariamente abandonar físicamente la organización. Es decir, fichan, hacen su trabajo sin implicarse ni estar comprometidos con la empresa y cumplen sus horas para justificar su salario sin más. Quizás en algunos casos cuando ves la desmotivación de esa persona puedas poner remedio, pero en muchos casos pasa desapercibida para gerentes y líderes siendo sus consecuencias devastadoras para la productividad y el bienestar organizacional.

Absentismo laboral

El absentismo laboral es a menudo un síntoma de problemas más profundos dentro de una empresa. Se convierte en una señal de alarma que no debe ser ignorada. Los trabajadores pueden sentirse no solo sobrecargados, sino también infravalorados, utilizados y desmotivados, especialmente si la empresa no proporciona el apoyo o reconocimiento necesario. En el peor de los casos esa persona desarrollará el tan temido síndrome del burnout: causado por el estrés laboral crónico.

¿Cómo afectan estos síntomas en la productividad de la empresa?

Dónde mejor apreciará la empresa si ha de poner más foco en sus personas será cuando detecte alguna de estas síntomas:

  1. Disminución de la calidad del trabajo
  2. Mucha rotación de personal
  3. Pérdida de talento

Entonces , ¿Qué puede hacer la empresa para su prevención?

Si en nuestra empresa tenemos una máquina que empieza a dar señales de avería ¿no actuaremos para ver qué sucede y cómo repararla? 

Motivar a una persona que está experimentando frustración o renuncia silenciosa puede ser un desafío, ya que puede ser difícil identificar las razones exactas detrás de su falta de compromiso y entusiasmo, pero no es imposible. Es crucial abordar dicha situación de manera empática, proactiva y constructiva.

En el caso de absentismo, las empresas tienen la responsabilidad no solo de reconocer los signos de alerta de burnout entre sus trabajadores, sino también de actuar para prevenir y mitigar sus efectos y los pasos anteriores antes de llegar a ese extremo. Esto implica proporcionar un entorno de trabajo que apoye el bienestar de los empleados, reconocer y recompensar su trabajo y, lo más importante, asegurar que la carga laboral sea manejable y justa. 

¿Cómo abordar estos desafíos? Centrándonos en tres áreas clave:

  1. Apoyo y reconocimiento. Cuántos líderes superiores e intermedios piensan aquello de que “el trabajo bien hecho se supone como una obligación, por lo tanto, no hace falta reconocerlo”.  Nada más lejos de la realidad. Hay que crear una cultura organizacional donde se reconozca el esfuerzo y se premie la dedicación. ¿Cómo? Proporcionando apoyo emocional y práctico a las personas, así como reconocer y recompensar su contribución a la empresa. 
  2. Gestión efectiva del personal. ¿qué significa una gestión efectiva de tus personas? En este aspecto se podría escribir un libro, pero en nuestra opinión hay algunas fundamentales:
    • Asegurarse de que haya suficiente personal para manejar la carga de trabajo, contratando más personal o redistribuyendo tareas.
    • Dando oportunidades de desarrollo profesional con nuevas habilidades que fomenten la motivación y la implicación.
    • Implementar cultura de feedback a todos los niveles fomentando una comunicación abierta y transparente.
  1. Fomentar un entorno laboral sano. Se debe promover un equilibrio entre la vida laboral y personal, y proporcionar recursos para el manejo del estrés y el bienestar general de todos las personas de la organización. Cuando creas un ambiente laboral sano donde la persona se sienta segura para expresar podrás prevenir en buena parte ese impacto en su rendimiento y productividad.

¿El resultado? Una empresa donde toda la plantilla trabaja a gusto, se siente reconocida y valorada, aumenta su compromiso con el trabajo y con la organización y, por lo tanto, responde haciendo un mejor trabajo día tras día y contribuyendo a una empresa exitosa y sostenible.

En Withoutfilters ofrecemos soluciones personalizadas para ayudar a las empresas a crear un entorno laboral más equilibrado y saludable. Si estás experimentando estos problemas en tu empresa y deseas encontrar soluciones efectivas, contacta con nosotros para una consulta sin compromiso.

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